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Párate a pensar un momento. ¿Qué factores tienes en cuenta antes de elegir tu destino de vacaciones? Posiblemente hayas pensado en el precio. A todos nos duele el bolsillo en mayor o menor medida, por lo que suele ser un factor importante.
Quizás has pensado también si te apetece un destino de playa, montaña o ciudad. Cada uno de ellos se puede desglosar muchísimo, pero suelen ser los tres bloques principales que nos planteamos.
Por supuesto, habrás comprobado alojamientos en forma de hotel o apartamento. Seguro que has pensado en muchísimas cosas. ¿Pero se te ha pasado por la cabeza la sostenibilidad de tus vacaciones? No solo lo referente al medio de transporte elegido, sino también al alojamiento.
¿Has pensado en comprobar que tu hotel sea sostenible para el medioambiente? Cada vez hay más personas que buscan hoteles sostenibles u hoteles circulares, pero es cierto que queda mucho por andar para que sea uno de los principales factores a tener en cuenta.
De hecho, incluso si quisiéramos optar por ese tipo de turismo, es complicado saber qué debemos buscar. Por eso, en este artículo vamos a hacer un repaso de todos los factores que debes tener en cuenta a la hora de elegir un hotel sostenible.
Tanto si ya estabas pensando en alojarte en uno en estas vacaciones como si lo que acabas de leer te ha despertado el interés, no dejes de leer lo que viene a continuación.
Eso sí, antes de entrar de lleno en materia, veamos por qué es importante que todos nos pasemos a este tipo de turismo.
¿Está aumentando el interés en la búsqueda de hoteles sostenibles?
Según la I Radiografía del Viajero Actual, desarrollada por la naviera MSC, el 40 % de los viajeros españoles ya le dan importancia a la sostenibilidad a la hora de escoger sus vacaciones. Concretamente, los murcianos, los catalanes y los baleares son los que más tienen en cuenta la huella de carbono de sus vacaciones.
Esto incluye desde la elección de los medios de transporte menos contaminantes para cada circunstancia hasta, efectivamente, los hoteles sostenibles.
Las cifras, además, son aún más altas en el caso de los más jóvenes. Y es que, según otro estudio, llevado a cabo por la compañía Viajeros Piratas, el 58 % de las personas Millennials y de la generación Z le dan mucha importancia a la sostenibilidad cuando planean sus vacaciones.
¿La sostenibilidad hace referencia solo al medio ambiente?
Aunque generalmente relacionamos la sostenibilidad con el cuidado del medio ambiente, en realidad es un término mucho más amplio. De hecho, volviendo al estudio de MSC, los encuestados hablaron sobre sostenibilidad a niveles muy distintos.
El 40 % de los viajeros españoles le dan importancia a la sostenibilidad en sus vacaciones
Su propio nombre lo indica. La sostenibilidad habla de sostener y, en este caso, no solo se sostiene el medio ambiente. En la encuesta, el 40 % de los participantes le dieron importancia al cuidado del patrimonio cultural.
Les sigue un 37,4 % de participantes, que sí que se muestran preocupados por el medio ambiente, y luego un 35 % de personas que le dieron gran importancia a los incentivos a la economía local.
Finalmente, la disponibilidad de transportes con menor huella ecológica y la compensación de emisiones fueron fuente de preocupación del 26 % de los participantes.
Con respecto a este tema, la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) y el Grupo Cooperativo Cajamar publican cada año el Informe de Indicadores de la Triple Sostenibilidad de los Hoteles Españoles, en el que se analiza una sustentabilidad que gira sobre tres ejes: el medioambiental, el social y el económico.
- Con el primero se hace referencia a las emisiones de gases de efecto invernadero, el consumo de energía, el agua y el consumo de territorio
- En el ámbito social se centra en el empleo, los salarios, la saturación y la repercusión sobre los precios
- Finalmente, a nivel económico se busca la sostenibilidad centrada en el tejido empresarial, la rentabilidad económica, el endeudamiento del sector, la inversión y los ingresos y la ocupación
Este informe concluye que el sector hotelero: “se está desacoplando poco a poco del consumo de recursos naturales y que su crecimiento no se produce a costa de un mayor impacto medioambiental”
Además, con respecto a los otros dos pilares, añade que se mantiene una “contribución social en términos de empleo, mejorando éste en estabilidad”, y que el sector “se está recuperando del impacto que produjo la pandemia de 2020 tanto en términos de beneficios como de inversión”.
Por todo esto, desde la banca cooperativa Cajamar se reafirman en su apoyo al sector hotelero español, especialmente en la financiación de aquellas actuaciones que redunden en la reducción de los consumos de recursos, y que generen no solo una mejora de la rentabilidad económica, sino también de la social y de la medioambiental.
Ahora sí, vamos a lo medioambiental: ¿Qué debemos tener en cuenta para buscar hoteles sostenibles?
A la hora de asegurarnos de que un hotel es sostenible, hay varios factores muy intuitivos que podemos tener en cuenta.
Certificaciones
Si no podemos visitar con anterioridad el hotel, como ocurre la inmensa mayoría de las veces, lo más intuitivo es buscar certificaciones. La Unión Europea (UE), por ejemplo, cuenta con la Etiqueta Ecológica Europea, conocida como Eco-Label, que se implantó en 1992.
Se trata de uno de los instrumentos incluidos en el Plan de Acción Comunitario de Producción y Consumo Sostenible y Política Industrial Sostenible de la UE y cuenta con el respaldo de las autoridades ambientales de la UE y de los Estados Miembros.
Se aplica a distintos productos, aunque existe una centrada en los alojamientos turísticos, conocida como Green Key. Esta se otorga a los establecimientos hoteleros después de un periodo de auditoría, en el que se estudia si cumplen una serie de criterios en torno al consumo de agua y energía, la gestión de residuos o las compras, por ejemplo.
Por otro lado, si estamos buscando hoteles sostenibles también nos podemos fijar en la certificación Ecostars. Es mucho más nueva, pues nació en 2022, y se le ha otorgado a 1.500 hoteles, en países de todo el mundo.
Cuenta con el respaldo de la ONU y se basa en criterios similares a los de Green Key. De nuevo, se analiza el consumo de agua y energía, el reciclaje o las emisiones. Incluso se tiene en cuenta el menú, con el fin de comprobar si se ofrecen a los clientes productos de proximidad, que reducen notablemente la emisión de gases de efecto invernadero.
Consumo de energía
Cada vez hay más hoteles que utilizan fuentes de energía renovables. Es habitual en alojamientos rurales, pero también hay hoteles sostenibles con placas solares, por ejemplo, en zonas mucho más urbanas.
Además, es interesante comprobar que el hotel recurre a una climatización eficiente. Si se utilizan ventanas de doble acristalamiento, se produce un mejor aislamiento térmico, de modo que no es necesario abusar tanto de la calefacción.
Además, cada vez son más los hoteles sostenibles que vinculan la climatización con el check in/check out, en vez de mantener los sistemas de aire acondicionado permanentemente encendidos como se solía hacer en el pasado.
Todo esto es beneficioso para el medio ambiente, pero también para los huéspedes. De hecho, se calcula que su confort puede mejorar entre un 35 % y un 45 % en hoteles con un buen sistema de gestión energética. Todo ello con un retorno económico del 50 % al 75 %. Son todo ventajas.
Se calcula que el mayor consumo energético de un hotel procede precisamente de la climatización. Sumando el aire acondicionado y la calefacción, se corresponde aproximadamente con el 38 % del consumo total.
Por eso, los hoteles que busquen ser sostenibles deben invertir en procedimientos como la geotermia o las bombas de calor que utilizan el calor residual. También se dirige mucha energía al calentamiento del agua, que representa alrededor de un 25 %, por lo que los hoteles sostenibles optan por opciones más limpias para calentarla, como la aerotermia.
Finalmente, no podemos olvidarnos de la iluminación, que representa aproximadamente el 11 % del consumo energético de los alojamientos. Los hoteles sostenibles usan iluminación mediante LED, ya que se reduce el consumo eléctrico asociado a la iluminación en más de un 50 %.

Buen uso de los plásticos
Todos tenemos a un amigo que lo primero que hace al llegar a un hotel es ver qué amenities hay en el baño para comprobar qué se puede llevar. Si no lo tienes, es que el amigo eres tú.
La cuestión es que, si bien es bastante tentador, se trata de un hábito que no podemos tener si elegimos hoteles sostenibles. Estos sustituyen los botecitos pequeños por dispensadores de jabón, normalmente en el lavabo y la ducha, que se van reponiendo cuando es necesario. Si se necesita algún detalle en concreto, se puede solicitar en recepción, pero ya no es la norma dejarlos siempre en el baño. Así, se reduce mucho el consumo de plástico.
De cualquier modo, una tendencia al alza en muchos hoteles sostenibles es el uso de cosméticos sólidos, con los que se reduce también mucho el consumo de plástico.
Y ni qué decir tiene que esto no aplica solo al baño. Los embalajes de los alimentos del comedor, por ejemplo, también se fabrican con materiales más sostenibles en este tipo de hoteles.
El consumo de agua, clave en hoteles sostenibles
El agua es un tema serio que tienen muy en cuenta para diseñar sus protocolos en los hoteles sostenibles. No es para menos, pues un huésped puede consumir entre 300 y 1.200 litros de agua en un día. Por eso, se deben tomar medidas muy variadas.
Es posible que, últimamente, si has buscado hoteles sostenibles para tus vacaciones, hayas visto que ya no te cambian las toallas en cada limpieza de habitación. Te indican que las dejes en el suelo si crees que necesitan un cambio. Así, se evita lavar demasiado, ya que esto supone un gran consumo de agua. En tu casa no lavas las toallas cada día y en un hotel tampoco es necesario que tengas toallas limpias a diario.

Por otro lado, para optimizar el consumo de agua es necesario llevar a cabo un buen mantenimiento de la misma y recurrir a tecnologías de ahorro de agua. Cuando corresponda, se deben reparar fugas, instalar accesorios de bajo caudal y aislar tuberías de agua caliente accesibles.
Para ello, lógicamente, hace falta también implementar sistemas adecuados de monitorización. Los alojamientos que hacen esto adecuadamente pueden recibir el sello Blue Leaf Bioscore, por lo que es otro factor que puedes tener en cuenta a la hora de buscar hoteles sostenibles.
Es cierto que otros de los puntos que estamos viendo no se pueden comprobar con anterioridad y solo sirven para evaluar el hotel a posteriori, pero este tipo de sellos sí pueden ser un buen punto de partida.
Hoteles que reciclan
Por supuesto, el reciclaje es clave para que un hotel se pueda considerar sostenible para el medio ambiente. Es por eso que este tipo de alojamientos suelen concienciar tanto a sus huéspedes como a sus trabajadores para reciclar la mayor cantidad de residuos.
Se les pone fácil, disponiendo contenedores adecuados y facilitando toda la información necesaria al respecto.
Cuidado con el greenwashing turístico
El greenwashing es una práctica muy extendida en multitud de empresas. Estas recurren a prácticas aparentemente muy sostenibles, con las que, básicamente, apartan la atención pública de otras prácticas mucho más grandes con las que se consigue el efecto contrario.
Se llama greenwashing o lavado en verde porque a veces son tan simples como eso. Se cambia el logo de la compañía a un color verdoso para darle una apariencia nueva.
Aunque también se puede recurrir a otras tácticas que realmente sí tienen un efecto positivo, como cambiar las pajitas de plástico por pajitas de cartón. Esto es beneficioso, pero si la misma compañía sigue manteniendo prácticas que suponen una huella de carbono inmensa, ese pequeño cambio no sirve de nada.
Con respecto a los alojamientos, en 2024 la Autoridad de Consumidores y Mercados (ACM) de los Países Bajos acusó a Booking de hacer greenwashing con motivo de su programa Travel Sustainable.
En él, se puntuaba a los hoteles sostenibles del 1 al 3, teniendo en cuenta una serie de criterios establecidos por Booking. El problema es que había varias lagunas.
Para empezar, solo se evaluaban alojamientos afiliados al programa, de modo que podría parecer que todos los demás no eran suficientemente sostenibles. Además, los criterios no quedaban claros para los consumidores.
Tras esta llamada de atención, Booking retiró el programa de su web y dejó que sean los certificados de las autoridades competentes los que realmente sirvan como guía para los consumidores.
De cualquier modo, como ya hemos visto, son muchísimas las medidas que pueden tomar los alojamientos para convertirse en hoteles sostenibles. Una sola no es suficiente si el resto de factores siguen decantándose hacia una huella de carbono elevada y prácticas contaminantes.
Sin embargo, un compendio de varias de ellas sí que es señal de buenas prácticas. Si este verano quieres buscar hoteles sostenibles, guíate por los certificados.
Pero, una vez que estés allí, observa todos los detalles que hemos visto y cuéntaselo al resto de posibles huéspedes en las reseñas. Así, entre todos, podemos caminar poco a poco hacia un turismo más sostenible a través de los alojamientos.


