Energía fotovoltaica qué es y por qué en España sobra sol a mediodía

La energía fotovoltaica es una de las principales fuentes de electricidad en España. Explicamos cómo funciona, qué ocurre cuando no hay sol y cuáles son sus ventajas, límites y retos pendientes



La energía fotovoltaica es la electricidad que se genera cuando la luz del sol incide en un panel sin necesidad de turbinas ni combustión. En 2025 la energía fotovoltaica fue la tecnología con más potencia instalada en España y la tercera que más electricidad produjo, con el 18,5 % del total según Red Eléctrica.

¿Sabes cómo funciona el mercado eléctrico? imagina un caluroso día de julio a las dos de la tarde en el mercado eléctrico español, posiblemente el megavatio por hora valga cero euros, o menos, entra tanta energía del sol en la red que no hay suficiente consumo y esto hace que esta energía sobre, por eso su precio es tan bajo, en cambio a las nueve de la noche ese mismo día, la electricidad vuelve a valer su precio normal.

Entre esas dos horas se dan todas las situaciones y conceptos que hay que entender sobre la fotovoltaica, qué es, por qué a mediodía no vale nada, qué pasa de noche y si se puede almacenar esta energía.

¿Qué es la energía fotovoltaica y cómo funciona?

La energía fotovoltaica es la electricidad que produce un material, casi siempre el silicio, cuando le da la luz solar. El IDAE la define como el aprovechamiento de la radiación solar transformándola directamente en electricidad mediante el efecto fotovoltaico, y la palabra que importa es «directamente».

Una central de gas, una nuclear o una de carbón calientan agua, hacen vapor y mueven una turbina, mientras que en un panel no se mueve nada. La luz llega, arranca electrones del silicio y esos electrones se ponen a circular y ya tenemos corriente.

Esa corriente sale continua, como la de una pila, en cambio la casa donde se consume o la red donde se vuelca funcionan con corriente alterna. Por eso entre el panel y el enchufe hay un aparato que se llama «el inversor» que transforma la corriente de continua a alterna.

El IDAE distingue dos tipos de instalaciones:

  1. Las conectadas a la red, que son las plantas del campo y la mayoría de las placas de los tejados
  2. Las aisladas, que funcionan solas con baterías donde la red no llega, como un refugio de montaña o una bomba de riego

Los paneles van sobre estructuras en el suelo, en cubiertas, en marquesinas de aparcamiento y hasta en ventanas, aunque esto último todavía rinde poco.

Lo que ha cambiado en diez años de la energía fotovoltaica no es el principio de cómo se produce, conocido desde el siglo XIX, sino el rendimiento que se obtiene y el precio.

Según el informe sobre fotovoltaica del Fraunhofer ISE, actualizado en julio de 2026, los paneles comerciales de silicio han pasado de convertir en electricidad un 17 % de la luz que reciben a casi un 25 %. La placa de hoy genera bastante más electricidad que la de 2015 con el mismo sol, y no cuesta tanto.

Los paneles comerciales de silicio han pasado de convertir en electricidad un 17 % de la luz que reciben a casi un 25 %

¿Energía fotovoltaica y solar térmica son lo mismo?

No. Ambas aprovechan la radiación del sol, pero la transforman en formas de energía diferentes.

La energía fotovoltaica convierte directamente la luz solar en electricidad mediante células de silicio. Es la tecnología que encontramos en los paneles instalados en viviendas, naves industriales y grandes plantas solares.

La solar térmica, en cambio, no genera electricidad. Sus colectores captan el calor del sol para calentar agua, normalmente destinada al consumo doméstico, la calefacción o determinados procesos industriales. El IDAE la considera una tecnología madura y eficiente cuando el calor se utiliza cerca del lugar donde se produce.

Existe además una tercera tecnología, la solar termoeléctrica. En este caso, grandes conjuntos de espejos concentran la radiación solar para calentar un fluido, producir vapor y mover una turbina que sí genera electricidad. A diferencia de la fotovoltaica, su funcionamiento es similar al de una central térmica, pero utiliza el calor del sol en lugar de combustibles.

En 2025 la energía solar termoeléctrica aportó el 1,4 % de la electricidad generada en España, frente al 18,5 % de la fotovoltaica.

FotovoltaicaSolar térmicaSolar termoeléctrica
Qué produceElectricidadAgua calienteElectricidad
Cómo lo haceLa luz arranca electrones al silicioEl sol calienta un fluido que pasa por la placaEspejos concentran el sol, calientan un fluido y mueven una turbina
Dónde la vesTejados, plantas en el campo, marquesinasTejados, con un depósito o sin élGrandes plantas en el campo, con filas de espejos
Peso en la electricidad de España en 202518,5 %No produce electricidad1,4 %

Fuentes, IDAE para las definiciones y Red Eléctrica para la generación de 2025.

¿Cuánta energía fotovoltaica hay en España?

En 2025 los paneles produjeron 50.273 gigavatios hora, el 18,5 % de toda la electricidad generada en España, cuando en 2019 no llegaban al 4 %. Los datos son de Red Eléctrica, el operador del sistema.

En seis años la fotovoltaica ha multiplicado por cinco su producción, ha adelantado al gas y se ha quedado a medio punto de la nuclear. Según el balance que Red Eléctrica publicó en diciembre de 2025, la eólica fue la primera fuente por tercer año y la nuclear y la fotovoltaica quedaron segunda y tercera, las dos rondando el 19 %.

Por potencia instalada, en cambio, la fotovoltaica ya es la primera tecnología del país, por delante de la eólica.

AñoFotovoltaica (GWh)FotovoltaicaEólicaNuclearCiclo combinado (gas)Hidráulica
20199.2523,6 %20,9 %21,5 %21,3 %9,5 %
202015.3026,2 %22,1 %22,4 %17,7 %12,3 %
202120.9818,2 %23,5 %21,0 %17,3 %11,5 %
202227.90610,2 %22,4 %20,5 %25,0 %6,6 %
202337.45414,2 %23,8 %20,7 %17,7 %9,8 %
202444.59917,0 %23,2 %20,0 %13,6 %13,3 %
202550.27318,5 %21,6 %19,0 %16,8 %12,4 %

Porcentaje de la generación eléctrica nacional de cada año. Fuente, Red Eléctrica, estructura de generación, descargada el 20/09/2026.

¿De dónde salió la electricidad de España en 2025?, por tecnologías

Más de dos de cada tres kilovatios hora fotovoltaicos de 2025 salieron de tres comunidades:

  • Andalucía con 13.263 gigavatios hora
  • Castilla-La Mancha con 11.234
  • Extremadura con 10.783

En los tres casos los paneles producen más de un tercio de toda su electricidad, según los mismos datos de Red Eléctrica por comunidades. En Galicia, Asturias y el País Vasco, en cambio, la fotovoltaica no llega al 2 %, y Cataluña, con la mayor generación total del país, se queda en el 1,3 %.

Generación fotovoltaica en 2025 por comunidad autónoma

En potencia, que es lo que se instala y no lo que se produce, la Unión Española Fotovoltaica contaba a cierre de 2025 con 46.286 megavatios en plantas de suelo y 9.276 en autoconsumo.

Solo ese año se conectaron 10.105 megavatios nuevos, lo que dejó a España como segundo mercado de la Unión Europea, y detrás hay una industria que, según la misma asociación, mueve casi 10.000 millones de euros al año y da trabajo a más de 134.000 personas.

El plan es seguir. El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, el PNIEC aprobado en 2024, fija 76 gigavatios de fotovoltaica para 2030, 19 de ellos en autoconsumo, dentro de un sistema en el que el 81 % de la electricidad sea renovable. En 2025 la cuota renovable fue del 56 %, según Red Eléctrica, así que quedan 25 puntos por subir de aquí a 2030.

Las placas de los tejados crecen más despacio

Dentro de esa cifra hay un dato que va al revés. El autoconsumo, las placas de casas, naves y comercios, instaló 1.139 megavatios en 2025, un 3,7 % menos que en 2024, y en las viviendas la caída fue del 17 %, de 275 a 229 megavatios, según el balance de autoconsumo que UNEF publicó en enero de 2026.

Aun así, 36.330 hogares pusieron placas ese año. La asociación lo atribuye sobre todo a la retirada de las deducciones del IRPF por obras de eficiencia energética y a que el excedente que se vierte a la red cada vez vale menos.

¿Por qué la energía fotovoltaica vale cero a mediodía?

Porque a esa hora todas las plantas producen a la vez, y cuando hay más electricidad de la que se consume el precio del mercado cae a cero. El informe del sistema eléctrico de Red Eléctrica cuenta 798 horas de 2025 en las que el mercado diario cerró a cero euros o por debajo, frente a 784 en 2024, con un precio medio anual de 65,29 euros por megavatio hora.

Piensa en el tomate de temporada. En agosto todas las huertas sacan tomate a la vez, el mercado se llena y el precio se hunde, y no porque el tomate sea peor. A la fotovoltaica le pasa lo mismo a mediodía, y en el sector lo llaman canibalización, porque cada planta nueva baja el precio de todas las demás.

Se mide con el precio capturado, que es lo que cobra de media una planta solar por cada megavatio hora vendido. Ese precio bajó de 42,28 euros en 2024 a 36,39 en 2025 y a 29,68 en el primer semestre de 2026, según UNEF. Es decir, el sol de 2025 se vendió a 36,39 euros cuando la media del mercado fue de 65,29, y en 2026 va camino de quedarse por debajo de la mitad de esa media.

Lo que te estarás preguntando al leer esto es por qué tu factura no baja igual, hay dos razones sencillas.

  • La primera es que una casa gasta sobre todo cuando el sol ya no está, a primera hora y por la noche, y en esas horas el precio lo marcan otras tecnologías, sobre todo el gas
  • La segunda es que la energía es solo una parte de lo que pagas, y el resto son peajes, cargos e impuestos, que no bajan porque haya sol

Si quieres verlo con tus ojos, abre la página de datos en tiempo real de Red Eléctrica, busca la estructura de generación del día y mira a qué hora la franja del sol está más alta, que suele ser entre las una y las cuatro. Todo lo que puedas mover a ese tramo, la lavadora, el termo o el coche si lo tienes enchufado, lo consumirás en las horas en que la electricidad es más barata y más limpia, y para eso no hace falta tener placas.

¿Qué pasa por la noche, cuando no hay sol?

Cuando se hace de noche y no hay sol, los paneles fotovoltaicos dejan de producir. La electricidad no deja de fluir, pero tiene que llegar de otras fuentes o de la energía almacenada durante el día. En cada momento, Red Eléctrica ajusta la producción a la demanda combinando la eólica, la nuclear, la hidráulica, el almacenamiento, las interconexiones con otros países y, cuando es necesario, las centrales de ciclo combinado que utilizan gas.

El ciclo combinado es un tipo concreto de central que genera electricidad a partir de gas y que puede aumentar su producción con relativa rapidez. Esta flexibilidad ayuda a cubrir las horas en las que baja la generación renovable, esta es una de las razones por las que el gas aportó el 16,8 % de la electricidad en España en 2025.

La producción fotovoltaica no es la misma cada estación. En invierno hay menos horas de luz por lo que los paneles generan menos electricidad. En diciembre de 2025 produjeron 2.255 gigavatios hora en España, frente a los 6.296 de julio, casi tres veces más, según Red Eléctrica.

Tener paneles tampoco garantiza electricidad durante un apagón. El 28 de abril de 2025, cuando se fue la luz en toda la península, la mayoría de las instalaciones domésticas se desconectaron automáticamente de la red por seguridad.

Para seguir funcionando necesitan una batería y un sistema de respaldo preparado para trabajar de forma aislada. El informe final del panel europeo de expertos atribuyó aquel incidente a una combinación de problemas en el control de la tensión y desconexiones sucesivas, sin señalar una única tecnología como responsable.

¿Se puede almacenar la energía fotovoltaica?

Sí, y de tres maneras que ya funcionan hoy en España, con baterías, subiendo agua a un embalse y guardando calor.

  1. La batería es la más conocida, es el mismo funcionamiento del móvil pero a otra escala, las baterías se ponen en casa junto al inversor donde se guarda el sol de mediodía para venderlo a las nueve de la noche
  2. El bombeo es más antiguo y más grande. Con la electricidad que sobra se bombea agua de un embalse bajo a otro alto, y de noche se deja caer por las turbinas para producir la electricidad que se necesita
  3. El tercero son las centrales termosolares que guardan el calor en depósitos de sales fundidas las cuales siguen produciendo horas después de anochecer
  4. Hay una cuarta, es el hidrógeno verde, pero todavía está en pruebas a gran escala

Cuánto hay y cuánto hace falta nos lo cuenta el PNIEC. España tenía 6,4 gigavatios de almacenamiento en 2019, casi todo procedente del bombeo, y el plan pide llegar a 22,5 en 2030 contando el de las termosolares, porque sin almacenamiento de energías renovables la red no tiene con qué cubrir los huecos ni con qué mantenerse estable cuando la mitad de la electricidad viene del sol y del viento.

En 2025, según el balance de Red Eléctrica, el bombeo y las baterías conectadas a la red permitieron integrar en torno a 9,4 teravatios hora de renovables que sin ellos se habrían perdido.

A una instalación sin batería le ocurre algo parecido a lo que explicábamos con el tomate. Produce más electricidad justo cuando todas las plantas solares están haciendo lo mismo y los precios son más bajos. Si la red no puede absorber toda esa energía, parte de la producción se pierde.

En una vivienda sucede algo similar, el excedente del mediodía que no usamos se vierte a la red a un valor reducido, mientras que por la noche, cuando más energía necesitamos, hay que volver a comprar electricidad a precios más caros. Por eso, según UNEF, desde el apagón ha aumentado el interés por combinar el autoconsumo con baterías capaces de guardar durante el día parte de la energía que se utilizará después.

¿La energía fotovoltaica contamina?

Los paneles fotovoltaicos generan electricidad sin quemar combustibles ni producir emisiones mientras funcionan, pero su impacto ambiental no es cero. Fabricarlos requiere energía y materias primas, instalarlos puede ocupar grandes superficies y, al final de su vida útil, es necesario gestionar sus residuos.

Aun así, su balance energético es favorable. El Fraunhofer ISE estima que un sistema instalado en el sur de Europa tarda alrededor de un año en generar la energía utilizada durante su fabricación. Después puede continuar produciendo electricidad durante décadas.

La huella ambiental comienza antes de generar electricidad

Purificar el silicio, fabricar las células y ensamblar los paneles consume energía. También se necesitan materiales como vidrio, aluminio, cobre y pequeñas cantidades de plata, cuya extracción y transformación tienen consecuencias ambientales.

La huella final depende, por tanto, de cómo se obtengan esos materiales y de la energía utilizada en las fábricas. No contamina lo mismo un panel producido con electricidad renovable que otro fabricado en una industria muy dependiente del carbón.

Una industria concentrada en China

China domina gran parte de la cadena fotovoltaica mundial. Según la Agencia Internacional de la Energía, en 2024 concentraba el 78 % de la capacidad de fabricación de módulos, el 87 % de la producción de células y el 97 % de las obleas de silicio.

Esta concentración ha permitido abaratar los paneles, pero también ha creado una fuerte dependencia industrial. Europa instala una parte importante de la potencia solar mundial, aunque produce pocos de los componentes que necesita y depende del exterior para obtener varios materiales críticos.

Cuota de China en la capacidad mundial de fabricación de energía fotovoltaica, 2024 y 2030

Los paneles se pueden reciclar, pero todavía no siempre compensa

Un panel contiene materiales que pueden recuperarse, especialmente vidrio y aluminio. En España se considera un residuo electrónico y el Real Decreto 110/2015 obliga a los productores a financiar su recogida y tratamiento.

El problema es económico. Como la mayoría de los paneles instalados todavía no ha llegado al final de su vida útil, el volumen de residuos es reducido y separar los materiales de mayor valor sigue siendo costoso. El reto será desarrollar una industria de reciclaje capaz de responder cuando comiencen a retirarse las primeras grandes generaciones de instalaciones.

El impacto sobre el territorio depende de dónde se instalen

Los paneles colocados sobre tejados, aparcamientos o naves industriales aprovechan superficies ya construidas. Las grandes plantas solares, en cambio, necesitan terreno, caminos y líneas eléctricas, y su impacto cambia mucho según la ubicación elegida.

No es lo mismo ocupar un espacio degradado que una zona de alto valor agrícola o ecológico. Para orientar los proyectos, el MITECO dispone de una herramienta de zonificación ambiental que clasifica el territorio según su sensibilidad.

La transición energética no consiste únicamente en instalar más paneles. También exige decidir dónde colocarlos, cómo fabricarlos y qué ocurrirá con ellos cuando dejen de funcionar. Priorizar superficies ya urbanizadas, proteger las zonas más sensibles y mejorar el reciclaje permitirá obtener más electricidad solar con menos impacto.

Más sol que enchufes

España tiene el sol, tiene los paneles y le falta lo demás, las horas de consumo, los sitios donde guardar la energía y la industria que la fabrica. Por eso conviven en el mismo país el récord de producción y las 798 horas a cero, la fotovoltaica primera en potencia y un autoconsumo que se frena. No es una contradicción, sino la mitad de un trabajo hecho, y la otra mitad, mover consumo al mediodía, almacenar y fabricar aquí, decide si todo ese sol sirve para algo o se tira.

Si has llegado hasta aquí buscando cuántas placas necesita tu tejado, cuánto cuestan o qué ayudas hay, este no era tu artículo, porque eso merece uno entero y lo tendrás en Solo Hay Uno. Mientras tanto, si vives en un bloque y la pregunta es de quién es el sol del tejado, compartir la energía del edificio ya tiene nombre y normas. Para todos los demás, la próxima vez que leas que la luz ha valido cero a las dos de la tarde, ya sabes que no es una noticia rara. Es un país al que le sobra sol y le faltan enchufes a esa hora.

Preguntas frecuentes sobre energía fotovoltaica

¿Qué pasa si se va la luz y tengo paneles solares?

Te quedas sin luz como tu vecino, salvo que tengas batería y un sistema de respaldo. Una instalación conectada a la red tiene que desconectarse sola cuando la red falla en tensión o frecuencia, como exige el artículo 14 del Real Decreto 1699/2011, para no enviar corriente a una línea donde puede haber alguien reparando.

¿Cuánto dura un panel fotovoltaico?

Unos 25 años de vida útil, y no se apaga de golpe. Los estudios que recoge el Fraunhofer ISE cuentan con una pérdida media del 0,7 % de rendimiento al año, así que a los 25 años un panel sigue dando alrededor del 80 % de lo que daba nuevo. Después se puede seguir usando con menos rendimiento o retirarlo como residuo electrónico.

¿La energía fotovoltaica funciona en invierno o con nubes?

Sí, pero produce menos. Con nubes llega luz difusa y el panel sigue generando por debajo de un día despejado, y en invierno los días son más cortos y el sol está más bajo. En España, según Red Eléctrica, los paneles generaron 2.255 gigavatios hora en diciembre de 2025 y 6.296 en julio, casi tres veces más.

¿Cuánta energía fotovoltaica hay en el mundo?

Más de 3.000 gigavatios instalados a cierre de 2025, después de un año en el que se conectaron 698 nuevos y en el que fue otra vez la tecnología que más potencia sumó en el mundo, según UNEF. Algo más de la mitad del total está en China y un 17 % en Europa, según el Fraunhofer ISE.

¿Se pueden poner paneles sobre cultivos o sobre el agua?

Sí, y cada caso tiene su nombre. Se llama agrivoltaica cuando los paneles van elevados sobre un cultivo o comparten parcela con él, y fotovoltaica flotante cuando van sobre balsas y embalses. El PNIEC las cita entre las tecnologías innovadoras a las que dirigir ayudas, con la idea de que en 2030 al menos un 5 % de la renovable nueva sea de este tipo.

¿Qué es el precio capturado de la energía fotovoltaica?

Lo que cobra de media una planta solar por cada megavatio hora que vende, y es más bajo que el precio medio del mercado porque vende cuando venden todas. En 2025 fue de 36,39 euros por megavatio hora, según UNEF, frente a una media del mercado de 65,29 según Red Eléctrica.

Este artículo se ha escrito con ayuda de inteligencia artificial y lo ha revisado, contrastado y editado el equipo de Solo Hay Uno, que responde de lo que dice.